Depilación, ¿sí o no?

El debate sobre la conveniencia (estética) de depilarse o no es una auténtico clásico. Desde luego la visión de la autora de este artículo es muy graciosa y muestra con claridad lo absurdo de avergonzarnos por estar cubiertos de pelo. Teniendo en cuenta que el pelo es una característica natural de los mamíferos, es realmente tonto que rechacemos tenerlo por todo el cuerpo. Algo similar a que de repente, nos intimidara tener dos orejas porque fuera más «moderno» mostrar solo una.

No debemos olvidar que la depilación es una práctica que iniciaron los egipcios, allá por la época en la que se construyeron las pirámides, como también lo fue en su momento que las mujeres llevaran apretados corsés o que hombres y mujeres usaran pelucas gigantes de color blanco (época Luis XV).

Pero analicemos los hechos. Muchas de las normas que rigen nuestro comportamiento (por ejemplo, en la forma de vestir, de relacionarnos, etc.) son arbitrarias y a pesar de que algunas incluso van en contra de la naturaleza del ser humano, lo cierto es que los códigos estéticos son inherente a cualquier tipo de sociedad. Es lo que tiene ser seres sociales. Otra cosa es que esos códigos sean más o menos razonables. Las normas sociales o modas cambian y se rigen por las circunstancias del momento histórico y de cada cultura: hasta hay quien opina que surgen al calor de determinados intereses económicos (¿cuánto dinero mueve la industria dedicada a la depilación?).

¿Y SI NO ME DEPILO MÁS? POR ROCÍO SALAZAR
¿Y SI NO ME DEPILO MÁS? POR ROCÍO SALAZAR

Muchas mujeres han sido educadas en la creencia de que no es estéticamente agradable tener pelo en determinadas zonas del cuerpo y así lo hemos internalizado la mayoría de nosotras. ¡Aviso a los hombres! Desde hace algún tiempo cobra fuerza la norma de que los chicos también deben depilarse. Y aunque en unos años, podría surgir la «moda» de aparecer en público lo más peludo posible (llegado ese momento la industria ya inventaría un laser crece-pelo) por ahora, depiladas parece que estamos más guapas.
Normalmente el debate que genera esta cuestión es PELO-SI o PELO-NO…Además en esta discusión los unos siempre quieren convencer a los otros…Como pasa siempre cuando hay diversidad de opiniones. Pero yo, por ser práctica, más que decidirme por una u otra opción lo que quiero es defender las dos, o mejor dicho defender la libertad de elegir.

Si una mujer escoge depilarse porque se gusta más así o porque esta tan bien «educada» que no es capaz de mostrar a sus congéneres unas ingles rebosantes de pelo…Pues estupendo. No pasa nada por querer seguir los dictámenes de la moda. Quizás, el único inconveniente en este sentido sea volverse una talibana de la depilación, (¡Dios mío! Tengo tres pelos y no puedo ir así a la piscina!). Porque tampoco es tan grave dejar que a veces, por las prisas o la desgana, los pelos campen a sus anchas por el cuerpo. Algún pelito que otro no hace daño a la vista.

Y si una mujer decide dejar mostrar los pelos de su cuerpo según crecen a su amor, porque este harta de depilarse, porque no quiere perder más tiempo o por que le de la real gana…Pues igualmente estupendo. ¡Los pelos también tienen morbo!

Al final, lo mejor siempre será poder elegir lo que uno quiera, vayamos a favor o en contra de la corriente. En la variedad estará la virtud. Así que ¡vivan la mujeres depiladas y la no depiladas! Que más da. Lo maravilloso sería que pudiéramos decidir«ser» libremente, sin tener en cuenta lo que los demás esperan de nosotros.

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