¿Hasta qué punto son importantes los senos de las mujeres en la sociedad?

Como ya sabemos, existe una gran presión sobre las mujeres para alcanzar el cuerpo «ideal». La famosa muñeca Barbie (conocida por todos desde pequeños) es un ejemplo de personificación del ideal de belleza occidental  basado en un cuerpo delgado, caderas estrechas y grandes pechos. ¿Cuántas mujeres cumplen con ese canon estético?

Sin ir más lejos, los datos estadísticos estiman que aproximadamente el 70% de las mujeres no está satisfecha con sus pechos(Frederick, Peplau y Lever, 2008).

La omnipresencia de los «senos ideales» en todos los medios de comunicación ha llevado a algunos investigadores a pensar que las preocupaciones de las mujeres acerca del tamaño y la forma de sus senos afectan a su autoestima, la percepción del atractivo y su sentido de feminidad. Esto no es de extrañar ya que cuando aquello que soñamos o deseamos no se corresponde con la realidad ante el espejo, comienzan a aparecer conflictos con la imagen corporal y otros problemas psicológicos.

Autores como Millste y Frith (2003) y cirujanos plásticos como Herluf Lund o John Zannis afirman que:

«Nos guste o no los pechos se han convertido en un símbolo de feminidad»

«Tenemos la idea de que lo bonito es que la parte superior del pecho tenga mucho volumen y esto es algo que rara vez ocurre de manera natural»

«Los pechos de las mujeres están llenos de significados culturales, sociales y políticos… Son vistos tanto como un marcador de la condición de mujeres como un importante significante visual de la sexualidad y la feminidad»

Los problemas psicológicos o de autoestima en relación al tamaño o la forma de los pechos es algo que las mujeres sufren desde muy jóvenes. El psicólogo Carl Pickhardt explicó: «las mujeres que se desarrollan tarde empiezan a preguntarse ¿cuál es el problema conmigo?; …en el colegio, si tus compañeras empiezan a tener una apariencia física más femenina y tú todavía pareces una niña, eso te hace sentir lo suficientemente diferente como para recibir un montón de atención indeseada». Mientras que aseguró que quienes se desarrollan más temprano también tienen que pasar por situaciones similares y se sienten sexualizadas, excluidas o estigmatizadas. Y eso es algo que no cambia cuando crecemos, ya que en la vida adulta constantemente a las mujeres se les hace referencia a sus pechos, o son demasiado grandes, demasiado pequeños, demasiado puntiagudos, demasiado caídos… Siempre hay algún fallo. Asegura este psicólogo que se ha creado un sistema en el que la única forma de alcanzar los senos perfectos para la mayoría de las personas es pasando por el quirófano.

Frederick, Peplau y Lever (2008) realizaron un estudio con el fin de examinar la satisfacción general de las mujeres con su pecho (tamaño y forma) en relación a aspectos como la edad, la insatisfacción con el peso, el cuerpo y la exposición del mismo durante la actividad sexual. Para ello se seleccionaron un total de 25.524 mujeres heterosexuales de entre 18 y 65 años y distintos pesos corporales. La selección se realizó a través de una serie de encuestas en la página MSNBC.com y Elle.com.

Se obtuvieron las siguientes conclusiones:

  • El 70% de las mujeres se mostraron descontentas con sus senos.
  • Aunque el porcentaje de insatisfacción era similar en todos los grupos de edad, las mujeres más jóvenes tenían mayor insatisfacción con el tamaño de su pecho, mientras que las de mayor edad con la forma.
  • Las mujeres con un peso inferior al normal tenían mayor probabilidad de sentir que sus pechos eran demasiado pequeños, mientras que las mujeres con sobrepeso, que sus pechos eran demasiado grandes o estaban demasiado caídos.
  • Las mujeres satisfechas con su cuerpo se describían a sí mismas como atractivas y tenían menos inconvenientes a la hora de vestir prendas como el traje de baño.
  • Las mujeres insatisfechas con sus senos eran más propensas a evitar desnudarse delante de su pareja y a ocultar sus pechos durante el acto sexual.

Dan que pensar….

Frederick, D. A., Peplau, A., & Lever, J. (2008). The Barbie mystique: Satisfaction with breast size and shape across the lifespan. International Journal of Sexual Health20(3), 200-211.

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