Los comentarios sobre el cuerpo afectan a los niños

La familia y el grupo de «iguales» juegan un papel importante en la trasmisión de los estereotipos sobre la imagen corporal. Las burlas, las bromas y/o las presiones recibidas por parte de los compañeros de clase, padres, hermanos abuelos, etc. sobre el cuerpo son más dolorosas de lo que podríamos imaginar.

A través de comentarios y críticas  (los llamados «fat talks») del tipo «deberías de comer menos» o «deberías ponerte más en forma», por no hablar de las frases ofensivas como «te pesa el culo», «pareces una albóndiga» o «gorda, no comas tanto» fomentan la insatisfacción corporal en la infancia. Esto es muy grave porque la insatisfacción corporal y la preocupación por el peso pueden llevar a niños y jóvenes a adoptar conductas alimentarias inadecuadas que  desencadenen en un trastorno alimentario.

Así lo demuestra la investigadora Sonia Rodríguez-Ruiz y su grupo de investigación, (2013) en su estudio donde participaron 1.479 niños/as y adolescentes, de entre 10 y 18 años. Las autoras encontraron: a) que los chicos/as que creían que su peso no era el adecuado tenían más sintomatología de anorexia y bulimia nerviosas, comparados con los chicos/as que no lo pensaban, siendo este fenómeno especialmente acusado en el caso de las chicas y, b) que el 68 % de los chicos/as que pensaban que debían bajar de peso, lo creían por ellos mismos y por las recomendaciones de sus familiares y amigos.

Los comentarios sobre el aspecto físico, las críticas y sobre todo las burlas y bromitas sobre el cuerpo son especialmente dolorosas para los niños y las niñas. Este estudio resalta la urgencia de la realización de programas de prevención en la infancia y la adolescencia en los que se fomente la autoestima y la independencia para relativizar la presión de su entorno familiar y de amistades.

Y desde luego nos recuerda la necesidad de educarnos en la práctica de eliminar de nuestro repertorio las críticas y comentarios recurrentes sobre el cuerpo y el aspecto físico. A veces se hacen comentarios sin mala intención o en broma pero maldita la gracia que le puede hacer a un niño que pronto aprende a darse cuenta de que no cumple con los cánones de belleza establecidos.

¿Comentarios sobre el cuerpo? No gracias.

Rodríguez-Ruiz, S., Díaz, S., Ortega-Roldán., B., Mata, J.L., Delgado, R., y Fernández-Santaella, M. C. (2013). La insatisfacción corporal y la presión de la familia y del grupo de iguales como factores de riesgo para el desarrollo de los trastornos de la conducta alimentaria. Anuario de Psicología Clínica y de la Salud, 9, 21-23.

 

 

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