¿Soy una mujer real?

Hace tiempo, y gracias a las redes sociales, se está fomentando la idea de que una talla 40 no significa estar gorda. Hay intentos de normalizar todas las tallas mediante campañas de todo tipo. Pero aquí creo que surgen varios problemas.

El primero de ellos es que implícitamente se está asumiendo que a partir de una talla 40 de ropa hablamos de «talla grandes». ¿Qué significa eso? ¿Quién ha decidido que esto sea así?

El segundo problema es que a día de hoy no he visto ni una sola campaña de este tipo que cuestione cual es la talla apropiada de los «hombres reales». ¿No hay hombres más delgados y más gordos? ¿No aceptamos este hecho de forma natural?¿Por qué ese tipo de campañas sólo están dirigidos a nosotras? ¿Por qué tenemos que estar las mujeres continuamente expuestas las mujeres al debate sobre como «debe ser» nuestro cuerpo?

Está claro, hace unas décadas la sociedad nos impuso un canon de belleza imposible que provocó un aumento en la prevalencia en los trastornos de la conducta alimentaria al decirnos que debíamos estar extremadamente delgadas y, ahora esa sociedad se disculpa cambiando el discurso. Pero esto no sirve en realidad porque la cuestión es que seguimos inmersos en el mismo debate absurdo. Lo que me lleva a un tercer problema: y es la forma en que se está defendiendo o apoyando este nuevo  movimiento bajo eslóganes como «mujeres reales» o «tengo curvas porque no soy una niña de 12 años» «tengo curvas porque soy real». ¿Es que nadie ha visto el fallo aquí? ¿Acaso es necesario atacar a otro tipo de cuerpos para defender el hecho de tener curvas? ¿No es eso lo que ha ocurrido durante años con las tallas grandes?

Si para normalizar una talla necesitamos atacar a otra no le hacemos ningún favor a la lucha contra los cánones de belleza.

Mujeres reales somos todas.

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