El cine de peso

Soy una gran aficionada al cine y, aunque la comedia no es mi género favorito, he visto las suficientes para darme cuenta de un par de cosas:

  1. En toda comedia siempre hay un personaje cómico, absurdo, irreal y ridículo, que es con el que nos reímos y empatizamos porque casi siempre es una buena persona.
  1. No me atrevería a decir que en la mayoría,  (aún no he visto quizá suficientes películas), pero sí que en buena parte de ellas, este personaje cómico es a menudo una persona con exceso de peso o torpe o no muy «agraciada» físicamente; esto, añade cierto tono de humor extra a todas sus acciones.

En ocasiones la industria cinematográfica ha pedido a sus actores y actrices que transformen su físico para forzar alguna de estas características. Recuerdo por ejemplo el caso de la actriz Reneé Zellweger que se vio obligada a engordar 10kg para protagonizar El diario de Bridget Jones: ¿era necesario eso? ¿Acaso la misma actriz, con su peso normal, no nos habría hecho reír igualmente o causado la misma empatía? Hay otras películas en las que ha ocurrido algo parecido:  Amor ciego, Se montó la gorda, Hairspray, Torrente…

La última película que he visto en la que este prototipo de «gordita feliz y graciosa» se cumple a la perfección es Dando la nota (1 y 2) donde Rebel Wilson da vida a una chica obesa, sin complejos, con buena autoestima, que se ríe de sí misma para que los demás ya no puedan hacerlo.

Nos gusta reivindicar que existan personajes reales en el cine, denunciamos prototipos propios de una sociedad hetero patriarcal y nos hemos vuelto más exigentes aceptando una responsabilidad que también nos corresponde a nosotros.

Por todo ello me pregunto, con este tipo de personajes ¿no estaremos lanzando el mensaje de que si no cumples las medidas del canon de belleza estándar, si eres más rellenita o más gorda, o no eres suficientemente atractivo, entonces nadie te querrá? ¿porque estos personajes tienen que ser graciosos como si eso fuera lo único que pudieran ofrecer al mundo? Si tienen que reirse de si mismos  para que no pueda hacerlo el resto del mundo, ¿estamos transmitiendo el mensaje correcto? ¿Es gracioso ser gordo o los gordos son más graciosos?

Tal vez algún día veamos una princesa disney «diferente» demostrando a niños, adolescentes y adultos, que si el amor no entiende de peso, la risa tampoco.

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