Las redes sociales me provocan inseguridad

Ángela Medina

  «… y si no te sientes guay es porque tu autoestima se mide en «likes» Arnau Griso

Los selfies, los retoques y las poses imposibles para salir perfecta en la foto de las redes sociales no te hacen ser más guapa/o, te hacen sentir más inseguridad

Las redes sociales nos dan la posibilidad de ofrecer la imagen perfecta de nosotros/as al resto de personas. Hasta ahí todo parecen ventajas, sin embargo, diversos estudios han puesto de manifiesto que hay una cara “B” en este tipo de acciones y que no es nada positiva.

En población adolescente (y no tan adolescentes) el uso de selfies en redes sociales, tanto de chicos como de chicas, es habitual. Generalmente, las fotos que «suben» («subimos») no son aleatorias y rara vez son naturales. A veces se hacen varias fotos hasta escoger la «perfecta» y  si no termina de gustar, se retocan mediante aplicaciones diseñadas especialmente para eso.

El resultado a veces es una foto artificial (incluso irrealista) que se aleja mucho de nuestra imagen real. Si a esto le añadimos que el fin último de estas fotos en las redes suele ser conseguir tener muchos «likes», lo que estamos haciendo es medir lo valiosas, populares y atractivas que somos como persona en función de la cantidad de «me gusta» obtenidos.

Si recibimos muchos «likes» nos sentimos bien y este hecho aumentará nuestra probabilidad de subir más selfies.  ¿Pero que ocurre si no tenemos la cantidad de «me gusta» que deseamos? Cuando se consiguen menos interacciones de las esperadas pueden ocurrir varias cosas. A veces se acepta que la foto no ha tenido éxito y punto. Eso sí, hay personas que pueden sentir decepción, tristeza, preocupación…Por aquí ya vamos mal. Otras veces hay quien interpreta que la foto no ha sido suficientemente sugerente y se pone manos a la obra para subir el «nivel» de la siguiente foto: …«quizá la clave está en mostrarme más sugerente, más sexy, más retocada…».

¿A dónde conduce esto? Sin duda alguna a sentir inseguridad con la propia apariencia física. La parte delicada de esta práctica es que genera adicción, sobre todo entre los más jóvenes. Muchos investigaciones han puesto de manifiesto que este tipo de acciones en su conjunto, activan los mismos circuitos cerebrales que cuando se consumen drogas, se gana dinero o se juega de forma compulsiva.

Cuidado, porque un espacio que inicialmente sirvió para divertirnos e interactuar con otras personas, se puede convertir en el único «medidor» de nuestra autoestima y eso no es bueno para adolescentes, y para los no tan adolescentes.

 

McLean, S. A., Paxton, S. J., Wertheim, E. H. y Masters, J. (2015). Photoshopping the selfie: Self photo editing and photo investment are associated with body dissatisfaction in adolescent girls. International Journal of Eating Disorders, 48(8), 1132-1140.

Sherman, L. E., Payton, A. A., Hernandez, L. M., Greenfield, P. M. y Dapretto, M. (2016). The power of the like in adolescence: effects of peer influence on neural and behavioral responses to social media. Psychological science, 27(7), 1027-1035.

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