No soy «femenina», ¿o sí?

Tania Raposo

¿Qué es la feminidad? ¿Qué significa ser femenina? ¿Cómo es una mujer no femenina? ¿Existen las mujeres masculinas?  Todas estas preguntas pueden parecer fáciles de responder, pero a la vez crean cierta confusión.

En lo que a imagen corporal respecta, podríamos definir la feminidad como una construcción social (basada en el binarismo) en la cual las mujeres  son objetualizadas en función de sus partes o funciones sexuales (Bourdieu, 1998). O lo que es lo mismo,  la feminidad es una construcción social en la que la mujer debe de cumplir unas ciertas características muy sexualizadas.

No nacemos femenino/as o masculino/as sino que nos hacemos según nos vamos amoldando a las normas sociales y culturales.  Por lo tanto, hoy en día se considera que una mujer es «más femenina» cuanto más cerca esté del «estándar de feminidad». Dicho estándar, suele tener relación con la vestimenta, la forma y las curvas del cuerpo femenino, el tipo de peinado, ciertos posados, etc. Y así, se ha creado un modelo de «hiper-mega-femeneidad» que es imposible alcanzar y que implica que las mujeres tienen que hacer esfuerzos tremendos para cumplir con sus exigencias.

Además, la sociedad termina asumiendo que las mujeres que no se adecuan a este “estándar de feminidad” no son femeninas o lo son en menor grado..  Estas mujeres, son etiquetadas de «menos femeninas» o «no femeninas», o incluso de «machorras» o «marimachos». Nos han enseñado que como niñas y mujeres debemos realzar nuestras partes más «atrayentes», como las caderas, cintura, el pecho y glúteos, así que, cuando esto no sucede parece que nos están diciendo: ¡Ehh, no eres suficientemente femenina!.

Podemos pensar, ¿y qué? ¿Qué más da? Y así es, no pasa nada por no cumplir con lo que se espera de nosotras. No dejamos de ser mujeres por ser «menos femeninas», ni tampoco somos más mujeres por ser «más femeninas». Lo más importante, es que tú te sientas bien contigo misma, independientemente de que te ajustes a la etiqueta «femininidad». Recuerda, todo esto no es más que otra construcción social.

 

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